Casa inteligente en Žatec
- País CZ, Žetec
- LOXONE Partner Evora Smart s.r.o.

Objetivo del proyecto
Hoy en día, una vivienda unifamiliar moderna no consiste únicamente en un interior de calidad y un buen equipamiento técnico. Con el creciente número de tecnologías surge también la pregunta de cómo conectarlas todas entre sí, de modo que su manejo no se convierta en una obligación adicional para los propietarios.
En esta casa de una sola planta situada en Žatec era necesario coordinar la calefacción, la ventilación, la iluminación, las persianas exteriores, la seguridad y el cuidado de un amplio jardín. La vivienda cuenta además con piscina y garaje, por lo que eran varias las tecnologías que había que controlar y supervisar.
El objetivo, por tanto, no era solo instalar sistemas individuales, sino crear un hogar capaz de reaccionar automáticamente a la presencia de las personas, a las condiciones del momento y a los problemas que pudieran surgir. El resultado debía traducirse en mayor confort, un menor consumo energético y, sobre todo, más tranquilidad para los propietarios.
En esta casa de una sola planta situada en Žatec era necesario coordinar la calefacción, la ventilación, la iluminación, las persianas exteriores, la seguridad y el cuidado de un amplio jardín. La vivienda cuenta además con piscina y garaje, por lo que eran varias las tecnologías que había que controlar y supervisar.
El objetivo, por tanto, no era solo instalar sistemas individuales, sino crear un hogar capaz de reaccionar automáticamente a la presencia de las personas, a las condiciones del momento y a los problemas que pudieran surgir. El resultado debía traducirse en mayor confort, un menor consumo energético y, sobre todo, más tranquilidad para los propietarios.
Solución
Toda la solución se basa en el sistema Loxone, que conecta entre sí las distintas tecnologías de la vivienda y permite su control centralizado y automático.
La base es un ambiente interior confortable. La calefacción por suelo radiante y la ventilación con recuperación de calor se regulan según las condiciones actuales y las necesidades de cada estancia. Los sensores de presencia permiten al sistema detectar si hay alguien en la habitación y ajustar en consecuencia la calefacción y la iluminación. Así, los propietarios no tienen que preocuparse de si se ha quedado una luz encendida o si se calienta innecesariamente una habitación vacía.
Las persianas exteriores también funcionan de forma automática. El sistema reacciona a la intensidad de la radiación solar y a las condiciones exteriores, regulando así la cantidad de luz y calor que entra en el interior. En verano ayuda a evitar el sobrecalentamiento de la vivienda, mientras que en invierno permite aprovechar las ganancias térmicas naturales.
La iluminación se adapta a la hora del día, a la presencia de personas y a la actividad concreta. Las distintas escenas de luz crean así el ambiente adecuado sin necesidad de una configuración manual compleja.
El sistema incluye también un videoportero, que aumenta la seguridad y permite a los propietarios comprobar quién se encuentra en la entrada de la casa.
La automatización no se limita al interior. El amplio jardín cuenta con un riego inteligente que tiene en cuenta la humedad actual del suelo y ajusta el riego según sea necesario. De este modo se evita un consumo innecesario de agua cuando las plantas no la necesitan.
Otro elemento importante de la solución es la protección frente al agua. El sistema supervisa el consumo de agua y es capaz de detectar un estado anómalo, como una fuga. Combinado con un sensor de inundación y una válvula de corte automático, puede cerrar el suministro de agua en caso de problema antes de que se produzcan daños mayores.
Todo el sistema funciona así como un conjunto único. Las tecnologías se comunican entre sí, reaccionan a la situación actual y realizan automáticamente las tareas habituales. Gracias a ello, los propietarios no tienen que ocuparse de cada tecnología por separado: la mayoría de ellas funciona simplemente en segundo plano.
La base es un ambiente interior confortable. La calefacción por suelo radiante y la ventilación con recuperación de calor se regulan según las condiciones actuales y las necesidades de cada estancia. Los sensores de presencia permiten al sistema detectar si hay alguien en la habitación y ajustar en consecuencia la calefacción y la iluminación. Así, los propietarios no tienen que preocuparse de si se ha quedado una luz encendida o si se calienta innecesariamente una habitación vacía.
Las persianas exteriores también funcionan de forma automática. El sistema reacciona a la intensidad de la radiación solar y a las condiciones exteriores, regulando así la cantidad de luz y calor que entra en el interior. En verano ayuda a evitar el sobrecalentamiento de la vivienda, mientras que en invierno permite aprovechar las ganancias térmicas naturales.
La iluminación se adapta a la hora del día, a la presencia de personas y a la actividad concreta. Las distintas escenas de luz crean así el ambiente adecuado sin necesidad de una configuración manual compleja.
El sistema incluye también un videoportero, que aumenta la seguridad y permite a los propietarios comprobar quién se encuentra en la entrada de la casa.
La automatización no se limita al interior. El amplio jardín cuenta con un riego inteligente que tiene en cuenta la humedad actual del suelo y ajusta el riego según sea necesario. De este modo se evita un consumo innecesario de agua cuando las plantas no la necesitan.
Otro elemento importante de la solución es la protección frente al agua. El sistema supervisa el consumo de agua y es capaz de detectar un estado anómalo, como una fuga. Combinado con un sensor de inundación y una válvula de corte automático, puede cerrar el suministro de agua en caso de problema antes de que se produzcan daños mayores.
Todo el sistema funciona así como un conjunto único. Las tecnologías se comunican entre sí, reaccionan a la situación actual y realizan automáticamente las tareas habituales. Gracias a ello, los propietarios no tienen que ocuparse de cada tecnología por separado: la mayoría de ellas funciona simplemente en segundo plano.
El objetivo no era crear una casa llena de tecnologías que el propietario tuviera que manejar constantemente. Al contrario, queríamos que las tecnologías funcionaran por sí solas: calentando, ventilando, protegiendo del sol, iluminando, regando y, al mismo tiempo, vigilando posibles problemas. Así, el propietario gana sobre todo confort, seguridad y tranquilidad.
Filip Kubín