Restaurace Dolní Morava

Restaurace Dolní Morava

Objetivo del proyecto

La reconstrucción del restaurante Marcelka trajo consigo, además de un nuevo interior y una nueva cocina, un reto fundamental: conectar una gran cantidad de tecnologías para que funcionaran juntas de forma fiable y, al mismo tiempo, supusieran la menor carga posible para el personal.
El restaurante combina varios sistemas de calefacción y refrigeración, ventilación, una amplia iluminación, sonorización, tecnología audiovisual y sistemas de monitorización y medición energética. Cada una de estas tecnologías tiene su propia función, pero en el funcionamiento diario deben trabajar como un único conjunto.
El reto no consistía únicamente en instalar cada tecnología por separado, sino sobre todo en garantizar su comunicación mutua, su automatización y su supervisión. El objetivo era crear un entorno en el que el personal no tenga que preocuparse por la parte técnica y pueda concentrarse en lo más importante: los clientes.

Solución

La solución fue el sistema LOXONE, que conecta las distintas tecnologías y las controla desde un único lugar.
La calefacción y la refrigeración se adaptan automáticamente a las condiciones actuales del espacio. La ventilación responde a los niveles de CO₂ y ajusta la cantidad de aire fresco según la ocupación. Al encender el horno mixto, la extracción también se activa automáticamente. Gracias al sistema MPBus de Belimo, además, es posible controlar con precisión cada válvula y detectar de inmediato cualquier problema de comunicación.
La iluminación también está automatizada. La retroiluminación de color del techo permite crear distintos ambientes lumínicos según el tipo de evento, mientras que la iluminación exterior y los elementos publicitarios se controlan mediante programas horarios o según la salida y la puesta del sol.
El salón, con equipamiento audiovisual profesional, constituye una zona aparte. Al encender el micrófono se activa automáticamente el equipo de proyección, y un portátil puede conectarse de forma inalámbrica. Todo el restaurante se complementa además con sonorización ambiental.
La monitorización energética es también una parte importante de la solución. Los contadores de electricidad, calor y agua permiten hacer seguimiento del consumo de cada local dentro de todo el complejo. Al sistema está conectada también una instalación fotovoltaica, y la gestión energética puede ampliarse aún más. LOXONE, además, supervisa continuamente los equipos de refrigeración y congelación. Controla la temperatura y su evolución y, en caso de un aumento inusual, puede avisar a tiempo al personal. Una automatización así puede evitar el deterioro de existencias por valor de decenas o cientos de miles de coronas. El mismo principio de prevención se aplica a las válvulas de calefacción, que se activan periódicamente durante los meses de verano para evitar que se agarroten.
El resultado es una infraestructura tecnológica que funciona sobre todo en segundo plano. El sistema reacciona por sí mismo a la situación actual, vigila el funcionamiento y solo avisa cuando realmente es necesaria una intervención.

Desde el principio, el objetivo fue una regla sencilla: el personal debe atender a los clientes, no a la tecnología. Por eso conectamos los distintos sistemas para que el mayor número posible de cosas funcione automáticamente, y el personal solo tenga que ocuparse de las situaciones que realmente requieren su atención.

Al resumen